Mucha agua bajo el puente
Hace un año un mes un día que no escribía en este blog…y gracias a que siempre hay gente que te recuerda que hasta las tonteras escritas acá pueden ayudar al mundo, es que he vuelto en gloria y majestad!Hay pasado tantas cosas desde ese 9 de septiembre del año pasado. Sería eterno empezar a describir todos los sinsabores, bendiciones, hermosos momentos, tortuosas y vergonzosas situaciones, esos millones de logros y todos los enredos de mi loca, pero hermosa vida, sobre todo en los últimos meses.
Las cosas siguen tranquilas, quizás ahora, con una yo mucho más centrada, más profunda, sumamente desconfiada pero esperanzada de lo que estoy viviendo, día a día, sin aspirar a mirar más adelante de lo que realmente puedes ver.
Sigo viviendo en Santiago, pero ahora me gusta lo urbano y desordenado de esta ciudad. Disfruto de hartos lugares que no conocía y ahora tengo un perro!, el mateo, que me ayuda a derramar cariño y alegría en las tardes donde corremos por la calle.
Tengo tanto que contar y tanto que escribir, pero sigo mañana, porque mi vida sigue en reuniones de viernes a las 10.
Quiero dar gracias a todos aquellos que se han tropezado conmigo este año, tengo que decir que cada uno de ustedes ha sido muy especial en mi vida y que guardo millones de recuerdos hermosos. A los de siempre, evidentemente, gracias…y a los que aún no llegan, estoy ansiosa de que esto siga!
Y así sigue corriendo el agua…
