La Asumida.

Escrito el 24. Mar, 2007 por Fran en Uncategorized

Ya me resigné.
Nunca voy a poder ser una “mujer” con todas sus letras, y por más que trate de compararme con “mujeres” de mi edad, no hay caso de encontrar alguna semejanza. Diosito me hizo así: tiernita, pequeña y extremadamente “niña”, por lo que ya estoy más que acostumbrada que en mi nuevo trabajo, cuando finalmente me conocen (hablo demasiado por teléfono), me digan: “uyy, pensé que eras más grande!” o “oye! tienes cara de niñita!”…y yo con mi ternura que me caracteriza digo siempre: “shi (chi…jaja), a mucha honra”.
Con esto de tener compañeras “adultas” de mi misma edad, me he dado cuenta que esto de ser seudo-pendex, tiene más ventajas que cosas malas:

- Pasas por superdotada (por lo jovencita)
- Todo lo consigues con una risa tierna y con un “EJEMMM!” (cierras un ojo y pones tu brazo derecho detrás del cuello.)
- Todavía no tengo patas de gallo.
- Me puedo comprar todas esas sucherias de colores para el pelo, poleras de monos animados, muñecas y carteras afelpadas, y no me veo tan ridícula.
- Puedo llevar mi maravillosa agenda de Betty Boop a las reuniones en las oficinas de El Bosque, y a nadie le parece “raro”.
- Todos me dan consejos que jamás seguiría, pero con eso consigues que te cuiden, como si fueras algo así como “la hermana pequeña”.
- Cuando te enojas o retas a alguien, causas tanto revuelo por lo extraño de ver a una “pendex furiosa”, que al final, te hacen caso.
- Si no te maquillas nuevamente después de la hora de almuerzo, piensan que tienes un “look natural”, y no se ve tan mal.
- Se me acepta más la informalidad.
- Etc…

Igual, pese a todo, me dio un poco de lata finalmente aceptar dos cosas:
- Que hoy en el ascensor, con las dos regias y altas chicas con quien tuve la reunión en la tarde, y que tienen solo un poco más edad que yo, me hicieran sentir demasiado incomoda, como si estuviera de “visita de colegio” y que al compararme en el espejo, sintiera que no tengo mucho en común con las mujeres con quien trabajo habitualmente, por lo menos en lo estético.
- Que soy de gusto de lolo cuma de la “contru” (por lo pechugona y caderuda), o de carteros, carniceros, conserjes, etc.; todo esto por los miles de piropos que he recibido en estos días por hombres de ese estilo, y que mis virtudes se alejan bastante al prototipo de “galla regia”.

De todas formas, saco cuentas alegres, y como al parecer el viejazo me llegará más tardíamente que al resto, estoy amando y encuentro muy gracioso que la gente me vea distinta a lo que mi cerebro y edad cronológica me dictan, y como cuerpo y mente van de la mano, reconozco que, al parecer, sigo siendo una niña, en más de algún sentido.

Sin City.

Escrito el 22. Mar, 2007 por Fran en Uncategorized

Llevo ya casi 3 meses viviendo en la metropolis de Chile. Y pese a que todavía no me acostumbro, creo que mi cabeza ya está entendiendo las extrañísimas cosas que he visto durante este tiempo.
Cosas Interesantes:
-La administradora de mi edificio, de ser la Sra. seria y recatada…(y viuda) que conocí el primer día que llegué a mi nuevo departamento (justo llegué cuando se había agarrado con un conserje que ella misma despidió el mismísimo día, y que entre llantos me tocó consolarla mientras me explicaba “las reglas” del edificio) se transformó en casi 3 meses en una rubia escotada, parrandera y alcohólica, junto a otra señora, que al parecer, la llevó por los malos pasos, al punto de haberlas visto borrachas entrando al mi apacible edificio, donde mi amable y caballero novio les abrió la puerta entre las risas de estas octogenarias que no hallaron nada más gracioso que piropearlo en mi cara. Menos mal que no soy celosa de personas que podrían ser amigas de mi weli.
- Me tocó un conserje chanta, que me prometió lavar mi alfombra del departamento por $12.000, y al final cuando llegué, no hizo nada, argumentando “shi! si le eché hasta QUICK!”. Sin comentarios. Obvio que no le pagué, y ahora me hace la pata para que no lo acuse de su eficiencia en limpieza con la vieja ebria.
- Todavía no entiendo ese afán de la gente por tocar la bocina.
- Tuve que ir a mi universidad a completar mis créditos de deporte y me CARGÓ, nunca había visto tanto auto del año, tanta mina hueca (supongo que son todas mechonas, porque la U es la U), y tanto niño cuico comentando que “mejor se iba a la casa de su polola, porque estaba cansado de no ver a las minas ricas que le habían prometido, y que al parecer, por esa razón se cambiaría de universidad el año que viene” HORROR.
- Me estafaron en la bencinera que está en Dublé Almeyda con Pedro de Valdivia YPF. No me echaron bencina y el pajarón del Alex pagó y no le dieron la boleta (mientras yo estaba afuera del auto comprando una bebida), y cuando fui a reclamar, el muy picante funcionario, en medio de su nerviosismo evidente, no se le ocurrió nada mejor que agarrarme a garabato limpio…y como yo no aguanto ese tipo de situaciones (más porque me dan verguenza ajena), la muy picada llamé al mismísimo dueño de la bencinera (fue fácil ubicarlo http://www.amarillas.cl/), así que eso que le dije cuando pegué el portazo: “voh no sabís con quien te estay metiendo wn chanta!”, al final funcionó hehe.
- Vi un atropello atroz en la esquina de mi oficina, de dos hermanitas, la menor de 4 años murió producto de que una micro amarilla (fue en Enero) le pasó por encima. Mi oficina quedó en shock, asi que preferimos irnos a la casa, esperando que con el Transantiago, que todavía no empezaba, cambiara en algo las cosas.
- Y llegó el Transantiago, y la mitad de la oficina llega tarde, un 75% está alterada o más mal genio que de costumbre y casi un 60% de toda la oficina odia a Zamorano todavía.

Últimamente, veo demasiada gente enojada por todas partes, lanzas en Providencia como si estuvieran trabajando honradamente de cuello y corbata, gente atochada en las calles, micros y paraderos tratando de llegar a descansar a sus hogares y solo caras serias entre la cuna de cemento.
Obvio que tengo mil otras razones para estar contenta, porque todo no ha sido malo, quizás solo eso ha sido lo malo, pero mi empatía es singularmente preocupante y al parecer a veces el ánimo del resto, te afecta de rebote.

“Un burla, una burla”.

Ugly Fran

Escrito el 18. Nov, 2006 por Fran en Uncategorized

Siento una especial simpatía por la nueva serie de ABC “Ugly Betty”, y aunque algunos piensen que es la imitación yanky de “Betty la fea”, esto es absolutamente falso, porque en lo único que se parecen es que el papel principal lo tiene una chica, que para el lugar donde trabaja, es particularmente poco agraciada.

Hoy fui al Mall, después de toda una mañana en la última simulación de juicio oral del taller que tomé en Agosto. Me tocó hacer el contra examen de la defensa a un carabinero chanta que detuvo a unos pobres bolivianos indocumentados, y que según él, gracias a su olfato súper poderoso, encontró droga dentro de la habitación de los cholitos, llegando y entrando como pedro por su casa, a una habitación ARRENDADA sin orden judicial ni nada que se le parezca. Me lo defequé diciendo que ¿a donde estaba la orden?, que todo empezó por una llamada anónima en contra de mis representados, y que estaba equivocadísimo al pensar que esto era un delito flagrante de tráfico porque el hecho de sentir “un olor extraño” y por esa razón entrar a un recinto privado sin mediar ni un “podría” siquiera era bastante dudoso, más aún, pensar que él pudiese, desde afuera de la pieza, sentir “ese olor a éter” (él lo llamaba éter) de la droga, cuando ésta estaba dentro de una caja y además dentro de una bolsa cerrada al interior de la pieza y bien escondidita, y para rematarla, el olor a éter en volada era el de su “pachulí”, porque la coca, no tiene olor. Así que por dárselas de encachado, como el guatón Loyola, salieron todos absueltos por ilegalidad en el procedimiento y prueba ilícita…¡¡¡TOMA!!!

Bueno, a lo que iba es que fui al Mall a pasear después del triunfo, y cuando iba caminando fuera del ShopDog de 14 Norte, empezó la trilladísima canción de Shakira – Hips Don’t Lie, y fue inevitable esbozar una tremenda sonrisa y acordarme del episodio donde Betty, que vive en Queens, tiene que ir a una cena elegante con un guapísimo fotógrafo para que éste llegue a un acuerdo con la revista MODE, donde Betty trabaja. Queens es un barrio bastante HOT, bien latino latino, y coloridísimo, así que la mandaron a la mejor peluquería del sector, y después de horas de ver estrellas, quedó emmm…vean el video jaja :).

Así que saqué pecho, me sentí bella y empecé a caminar patulecamente con mis tacos (andaba toda terneada por la simulación, y todavía no sé caminar con los famosos “aguja”) hasta saqué piropo, aunque provengan de esos vagonetas típicos que se paran en las afueras a puro sapear a las minas “Pelo Lais” que entran.

Ahora estoy descubriendo que todo va en la actitud, y me identifico con Betty, porque personas como yo a veces tratan de brillar por su inteligencia y por su ternura, pero es bueno como mujer sentirse sexy y hermosa, como las “huchi mamas” de Queens. A propósito de hermosura, también estoy sumamente preocupada de mi estética, me vino la preocupación que voy para los 30 y que quiero ser una vieja regia, aunque no haya pescado lo anterior en todos estos años de universidad y simplicidad (obvio, hay gente que le sobra el tiempo). Tengo varias novedades al respecto, pero cuando resulte, lo contaré, o aconsejaré que hagan como yo, y mi blog se transformará en esos típicos de auto-ayuda (que no soporto) así que prefiero seguir escribiendo mis tonteras y mis rollos internos, para no perder esa parte ñoña de Betty que pese a lo que la gente pueda pensar, me encanta.

Peinándola

Escrito el 29. Oct, 2006 por Fran en Uncategorized

Creo que me estoy volviendo loca, pero de verdad.

A veces me siento tan desconcertada y confundida en mi vida, cargándome de una inseguridad terrible, que lo único que la calma es jugar a lo siguiente:
Cada vez que quiero que algo pase, juego infantilmente con mi destino, diciendo: si pasa esto, es porque no va a pasar esto otro. Como cuando voy caminando por la calle y veo a una señora, y digo: si entra a esa tienda es porque me irá bien mañana…o cuando camino por la vereda, si no toco ninguna de las líneas del piso, es porque realmente todo irá excelente, y él peor, cuando estoy comiendo “M & M” de colores, y si me sale el rojo es porque me ama con pasión (igual, al parecer el último ejemplo es parte de una patología común, porque creo haberlo visto en un comercial). Y créanlo o no, el juego de la margarita (el de me quiere mucho, poquito, nada) me lo tomaba tan apecho, que hacía todo lo posible por remediar la situación del “nada”, hasta que me auto convencía que era todo culpa de la marchita flor y que alguien se me había adelantado y le había sacado el pétalo que faltaba para el “mucho”.
Lo peor de todo, es que me alegro eufóricamente cuando le achunto a mis tan clarividentes predicciones.

Pero esto se me está escapando de las manos, y me deprimo de suma manera, predisponiéndome a lo peor, cuando no pasa lo que evidentemente tiene que pasar (la idea es que siempre gane yo en el juego, que siempre le achunte a todo) y con esto me estoy dando cuenta que quizás todos están mal y que el mundo no esta siendo lo que tiene que ser en mi mente, sino que a veces se comporta de manera extraña, haciendo que pierda cada vez más puntos en mi juego. ¡ NO ES JUSTO !

PD: la muñeca de la foto, se lama Sybil, yo colecciono ese tipo de muñecas, ya tengo 3 y espero que me regalen las que me faltan. Sí, las peino todos los días.

A lo principal: Solicita lo que indica.

Escrito el 25. Oct, 2006 por Fran en Uncategorized

Me gustaría hacer un pequeño break en mi vida, subirme a una silla bien alta y mirar hacia abajo para saber como se siente observar tu vida en comparación con todo el resto de puntitos que se mueven por ahí. Quizás hoy es un buen día para dar gracias, para rezongar y para pedir, sí, para pedir.
Cada vez que trato de hablar con Dios, mi discurso empieza así: “Querido Señor, yo se que no te debería molestar porque no tengo derecho a pedirte nada con lo poco que te recuerdo y me preocupo por ti, pero me gustaría contarte…”. En el fondo, obvio que le voy a pedir algo, y él debe ser demasiado comprensivo (si es Dios, doh!) al ver que millones de personas, que jamás se acuerdan de él, que viven sus vidas pecaminosamente y indiferentes del resto, solo lo llaman a su celular omnipotente cuando saben que están problemas.
Como si él fuera Batman, con la gran diferencia que Dios no se lleva ningún crédito en la prensa de Ciudad Gótica, muy por el contrario, muchos tienden a atacarlo porque no cumple las apresuradas y histéricas peticiones de la gente, o aún más, se le atribuye al pobre caballero todo lo malo que nos vaya a pasar (porque no se encargo de preveerlo), ya que si a alguien hay que echarle la culpa de la maldad y de la tragedia del mundo, el pobre culpable, ni si quiera formalizado aún, es Dios.
Yo me pregunto si alguien en esta tierra tiene el verdadero derecho para criticarlo a él, o ¿se olvidan que él nos regalo el “libre albedrío”, el “amor”, la “hermandad” y la “compasión”? solo por nombrar ejemplos de sus múltiples obsequios universales. No estoy culpando a la Humanidad de este “Sick, Sad World” o por lo malagradecidos que hemos sido con todo lo que él nos ha dado, pero esa frase que dice “Dios sabe porque hace las cosas” tiene hoy más sentido en mi vida. Siempre le doy características a la gente y desde pequeña he visto a Dios como “Un papá” (¿porque será que todos los niños lo ven así?), y como de infancia me queda mucha, tengo una relación más estrecha con él, incluso al nivel que me apiado de la pobre reputación del Señor, teniendo ganas de decirle que “lo siento”, ofreciéndole mi famoso “Queque de yogurt con plátano” (que realmente es lo único que me queda espectacular) para que pase la pena de tanta desilusión diaria.
A lo que iba, es que generalmente yo me siento afortunada de tener la vida que tengo, aunque me queje a morir o aunque colapse con mis tareas diarias, en el fondo nunca he sido tan barsa como para pretender que Dios tiene que tenerme “el almuerzo servido todos los días” y que yo solo me tengo que preocupar por respirar. Me da lata molestarlo, la misma lata que me da molestar a la gente en general, más si siempre me olvido de llamar por teléfono, o de enviar emails o de saludar en ocasiones especiales. Y me gustaría aclarar, a través de este medio electrónico, que si alguna vez fallé con respecto a mi constancia por preservar mis relaciones sociales, deben saber que no es que no los quiera o que no desee tenerlos cerca (sobretodo a mis amigos y familia), pero mi mente anda en tantos lados, que pocas veces me doy el trabajo de hablar tendido con los que amo, ya sea por msn o por teléfono, y para qué hablar de las visitas, peor. Y pueden pasar años sin que hablemos o nos veamos, pero mis sentimientos por los que han sido importantes en mi vida, no cambian, por eso tengo los amigos que tengo, y que me aguantan mi “autismo”. Ah, y me carga la gente que dice “Shi! Tanto tiempo, ¡ ni me has llamado !”, cobrándote el peor de los sentimientos, no lo soporto, y siempre esperen un: ¡Y porque no me has llamado tú! de mi parte, porque pese a mi insociabilidad de puro volada que soy, siempre pienso que las cosas tienen que ser mutuas, y que uno no debe sentirse en la obligación de ponerle más atención al otro, salvo contadas excepciones, como cuando el otro esta en desigualdad contigo (enfermedades, defunciones, pateadas del pololo, etc.).

Afortunadamente, Dios ha sido bueno conmigo, y siempre que le pido algo, me lo ha cumplido (y cuando no, es porque soy caprichosa y al final, me doy cuenta que él tenía la razón). Esto es quizás porque sabe que reconozco mi soberbia, y lo equivocada que estoy en ocasiones, y como no puedo mentirle a él (recuerdo cuando mi mamá me decía: “Yo no lo veo, pero él siempre lo hará”, me traumatizó esa frase y me sentí terriblemente observada por años), por eso mejor acepto, previamente a la petición, que no lo pesco mucho a veces y que soy terriblemente pecadora, para que cuando él vea en su HeavenBerry o Igod mi ficha técnica, no me rechace antes de que empiece a decir algo; “por último es honesta la cabrita”.

Empiezo…Dios, te quiero dar gracias antes que todo, por lo bueno que has sido conmigo, aunque no me lo merezca. Gracias por este día soleado y por las palomas gordas que veo desde mi ventana. Gracias por el amor que me das y por el amor que siento de los que me rodean, y por el increíble (pecador y con defectos como todos) hombre que tengo a mi lado, y por mi (loca, gritona, un poco disfuncional) hermosa familia, que me ha dado grandes valores. Y hoy, te quiero pedir por la Mona (la loca de la tele que se borda la boca, sí!, esa misma), que está de cumpleaños, para que ilumines su “colorida” vida y la mantengas con esa alegría hiperactiva que entretiene y encanta a muchos. Por mis amigos, para que los guies y protejas (lo de las cervezas, es una tradición, además que con el calor de estos últimos días, uf!). Especialmente, te quiero pedir por mi prima Claudia, para que la apoyes en esta decisión, que le llenes de angelitos el quirófano, que bendigas la manos de los médicos para que realizen su preciado arte en el cuerpecito de mi prima, y para que quedé preciosa, al igual como lo es su corazoncito (tú la conoces, esa que se agarra con los fiscales, y aunque parezca que a veces está del lado de tu archirival, solo lo hace por pega, que está bastante escasa en este país, y porque estudió derecho como yo, así que por favor, recuerda esto en el futuro). Y por último, me gustaría que me ayudaras a que la sentencia esa (la que no me deja dormir) salga luego, y con beneficio, si no es mucho pedir…y aunque se haya perdido una batalla, espero ganar la guerra (ayuda también a mi abuela y al “lado B” de mi familia, a que entiendan lo inentendible, y no es tu culpa y lo sabes, aunque ellos a veces no piensen eso).

Perdóname por mi deseos picarescos, por mis delirios por comer chocolate (¡ pero tu sabes que no he caído !, y que mi hiperinsulinemia es complicada) y por mis mentiras piadosas, que le alivian la vida al resto y que facilitan la mía.

Todo esto te lo pido en el nombre de tu hijo Jesús, Amén

PD: Como dato freak de mi persona. Mi mamá es evangélica, fui muchos años a la Iglesia y me encantaba, pero dejé de ir el día que se me ocurrió preguntarle a un pastor a donde se iban al morir los budistas, los ateos, los musulmanes y todo el resto de cristianos sínicos que no creían verdaderamente en el “Señor Jesús”…Él no supo que responder. Mi Dios no es el de los cuentos o el de Semana Santa, es un Dios justo, equilibrado, y como buen padre, comprensivo. Nadie es perfecto y quizás yo podría dar mucho más de mi vida a su servicio, y lo sé, y él sabrá perdonarme, y aunque no lo crean, trato de ser mejor todos los días, aunque no se note.

La loca Mónica

Escrito el 13. Oct, 2006 por Fran en Uncategorized

Tengo una amiga que anoche fue declarada “loca” en cadena nacional. Salió en el noticiero de Chilevisión, y para rematarla en las Ultimas Noticias como “la venteañera que se borda la boca para ser sexy”. Para mi no fue nada nuevo verla ahí con sus 32 piercings (hechos por ella misma a punta de aguja de coser) y con sus tatuajes y con su pelo multicolor. Obvio que no fue nada, la conozco hace tantos años, que ya no veo lo externo, me quedó con su tremendo corazón. Es una amiga increíble. Recuerdo que hace un par de años me vino una crisis existencial heavy, no me quería levantar, ni tampoco comer, y ella llegaba cantando a mi casa, con sus pintas estrafalarias y sus escotes exuberantes, a alegrarme el día y a darme comida en la boca. Ella era la que se preocupada de mi, de quererme, de entenderme y de escucharme. Ella ha sido muy importante en mi vida, al igual que su hermosa familia. Son muy chistosos, llenos de alegría y se adoran, hasta el perro tiene una personalidad única, el Zarrapastrozo. Y que la Mona sea así, es porque ella eligió ser diferente y porque Diosito vino y le dio ese don especial, ser freak pero con estilo. La adoro, y la admiro muchísimo porque yo no podría ser tan valiente como ella, no podría olvidarme de todos los malditos prejuicios ni tampoco podría decidir hacer lo que se me plazca conmigo, sobretodo en materia estética. Yo por mi, andaría vestida de “gothic lolita” por la vida, con zapatitos de charol y sombreritos de cherry, abrazando a un peluche o en su defecto con carteras felpudas con orejas de monederos, pero creo que me vería bien ridícula. Quizás si le pongo harto empeño y producción, podría pasar piola, pero quizás me daría vergüenza ajena yo misma, así que me duraría poco la idea. Lo he hecho si, típico para las Open Blondie de Halloween, que para mi son una verdadera katarsis donde puedo desarrollar todos mis deseos más ocultos en relación a mi ropa. Pero creo que algo ha cambiado en mi, crecí al parecer. Ahora no me preocupa mucho ni la ropa ni la producción, pero me encanta ver todos los estilos existentes en esas personas que si se atreven a mostrarlos.
Con respecto al video de la Mona, donde sale pasándose una aguja con hilo en la boca, quedando toda surzida como recién salida de la autopsia, me gustaría acotar, que ELLA ES ASÍ y el hecho que haga todas esas cosas, es de puro ociosa y creativa. Obviamente, no va a faltar la escolar oscura que quiera imitarla, pero CUIDADO, vean bien el video y fíjense que se mete la aguja por las perforaciones de sus piercings, no es que brutalmente ella se borde la boca por gusto, porque no va faltar el extremista que se empiece a coser con hilo curado o que venga y se meta la aguja de una, como si no doliera la weaita.
Mañana sale en el matinal de Chilevisión, en el diario de Eva, en Telemundo y en Radio Zero, y demás que ella nunca pensó que su video casero le traería tantos beneficios. Lo más chistoso de la repentina fama de mi amiga, es que cuando le preguntaron porque se había surzido la boca respondió: de aburrida, porque me decían que no hacía nada productivo en la casa :D. Esa es mi mona.

Manitos Crespas.

Escrito el 12. Oct, 2006 por Fran en Uncategorized

Hoy quebré una tasa, sí…como terapia anti-stress, y resultó. Eso lo aprendí malamente de mi madre, que en su pasado, cuando le bajaba la rabieta, no se descargaba con nadie, ni gritaba, ni alegaba…solo pescaba sus antiguos platos de loza y los azotaba contra el piso, gritando: ¡TERAPIAAAA! ¡TERAPIAAA!. Quizás se vea un poco espeluznante la escena, pero ésta era la forma más sana que mi mamá encontraba para descargar su rabia. Hoy me pasó a mí.
Me carga la gente que le grita al mundo que es algo que no es. ¿Por qué tiene que existir gente tan mediocre que tiene que andar inventando facetas que son en sumo fingidas y falsas para que la gente crea que son algo que en realidad están bastante alejados de ser?. Eso es lo que me da rabia, que a veces yo me saco la cresta por miles de cosas, trato de ser conciente, ordenada, estudiosa y sobretodo buena persona (y lo hago por darme en el propio gusto, porque me importa un carajo quedar bien con la gente), y todo eso para que venga una pendeja con harto blah blah (que por lo demás es insoportable, como pito en el oído, y al final uno termina accediendo a todo para que pare el discursito histérico) literalmente a “CAGARTE EL DÍA” argumentando que ella es una persona más ocupada y indispensable que tú, y que por eso no tiene tiempo para hacer nada, ni ayudar en lo que debería (lástima, que no exista gente que sepa administrar el tiempo tan bien como yo en estos últimos meses, y que por eso piense que a ti te sobra). Pero el climax de mi furia viene cuando todo el mundo opina de lo “eficiente” que es esa persona, y tú por dentro te retuerces de rabia porque sabes que no es así, aunque alzarás tu voz para delatar a este mal social, nadie te creería (por lo demás, no lo haría, siempre he creido que primero se pilla a un mentiroso antes que a un ladrón). La familia siempre tiende a estandarizar a sus miembros, y recuerdo cuando decían de mi que era floja (en el sentido hogareño), que no hacía las cosas, que dejaba todo tirado y que era terriblemente inconciente. Era obvio, en una casa con nana y con una mamá extremadamente pulcra, no tenías tiempo ni siquiera para cooperar, antes que alguien viniera y lo hiciera, mejor que tú. Pero las cosas cambian, y el hecho de vivir sola hace que tu mentalidad también cambie. Lástima que a veces las percepciones de la familia sean tan vagas y suelan darle crédito a cosas tan entupidas, y peor aún, crédito a gente que, fuera de la burbuja familiar, son un desastre en las materias en donde se supone son expertos, sobretodo cuando se trata de un verdadero Evaristo Espina, donde las chupadas de medias hacía los consanguineos se hacen pocas; ese afán de demostrarle al resto lo que uno sabe hacer bien, quizás en la pre-adolescencia, pero a estas alturas, entre gente adulta, cae pésimo.

Menos mal que me queda poco de esta vida doméstica y de compartir cosas con gente que JAMÁS va a aceptar que no le ganan a nadie, que ahora porque están en otra etapa de sus vidas se juran intelectuales, total tienen tontas como yo para que hagan el resto, porque ahora ya no se preocupan de las cosas “básicas”. Y Si, también lo hago por otras causales, como la higiene y mi propio bienestar. No puedo estar en espacios que no sean confortables ni luminosos.

En resumidas cuentas, ¡¡ODIO HACER EL ASEO!! pero más odio que tenga que hacerle las cosas a gente aprovechadora, solo por el hecho que yo quiero vivir en un ambiente mejor. Por eso amo a las nanas, y espero algún día tener muchas de ellas para que no me tenga que andar enojando por estupideces, que no dejan de ser más que cosas efímeras, pero que me trasforman en el ogro de Shrek.

No soporto trabajar gratis para gente que no se lo merece.

El diario de una SOP: Día 21.

Escrito el 04. Oct, 2006 por Fran en Uncategorized

Estoy con insomnio, y trato y ¡trato mucho! de controlar mi ansiedad y mi hambre. Odio estar despierta porque no quiero pensar en comida (igual pequé y me comí un pedazo de chocolate ¡LO NECESITABA! :D)

Hoy recordaba una conversación que tuve con la Cony sobre lo estúpido que pueden llegar a ser ciertos insultos y del uso común que les da la gente para descalificar a otros. Creo que a mi nunca me han insultado así “en mi cara” (bueno, la típica pelea conyugal, con las hermanas o cosas así) pero nunca he recibido insultos de gente desconocida, lo encontraría último de desubicado (como miles de cosas que encuentro terrible de desubicadas), y como me da vergüenza ajena ese tipo de cosas, nunca me atrevería a insultar a alguien que no conozco (a menos que me chocara el auto, pero el punto es el tipo de insulto). A lo que iba, es que hoy vi una escena así, de esos típicos insultos que los hombres suelen gritarle a las mujeres, y mi reacción fue como PFFFF Y ¿QUE TIENE?…chica, flaca, gorda, patona, colorina, 4 ojos, rechoncha, cachetona, blancuchienta, pecosa, ojuda y miles de calificativos parecidos. Con palabras tan básicas, uno podría insultar a todo el mundo por cosas obvias o evidentes, y pese a ser “lo peor” para algunos, hay que aceptar, que aunque duela y aunque odies a la persona, esa cosas son parte de la belleza de muchos. Creo que pocas veces me había puesto a pensar en eso, y sobre lo infantiles que nos vemos cuando insultamos. Preferiría los insultos con mayor contenido y con cosas que son VERDADERAMENTE reprochables. Lástima que nuestro vocabulario sea tan limitante y hijo de la costumbre…que es ¿CHUCHASUMADRE? ¿Tiene algún sentido literal?…al parecer no, lo mismo con CHUCHA, ÁNDATE A LA CRESTA, AWEONÁ y miles de insultos, que pese a no ser calificativos como los que nombre antes, no tienen ningún contenido verbal. Cuando era chica mi mamá me decía que el CHICLE era LO PEOR, y cuando lo nombraba decía: malo, caca, feo, y después de ver sus muecas de terror, era obvio que iba a pensar que la palabra CHICLE era horrenda, así que cuando me enojaba con mi hermana Lulla, le gritaba enfurecida: CHICLE CHICLE. Quizás tendría algún sentido si se lo dijera a gente “pegote” en mala onda, como un amigo de colegio que le decían “El chico mentira”, que era lo más chicle que he conocido en mi vida :D.

La Manzana de la discordia.

Escrito el 25. Sep, 2006 por Fran en Uncategorized

Hoy les contaré algo que no tenía muy asumido, hasta ahora.
Tengo SOP y RI. Si, esas son las siglas más usadas por mi en estas últimas semanas. El SOP, o síndrome de ovario poloquístico es una alteración endocrinológico y metabólica que afecta entre el 10 a 15% de las mujeres chilenas en edad reproductiva. Es un trastorno común, pero extremadamente heterogéneo, y se presenta típicamente junto con la RI o resistencia a la insulina. La insulina es un tipo de hormona que ayuda al cuerpo a usar como combustible el azúcar que viene en la comida, generando energía. En algunas personas, como yo, los tejidos dejan de responder a la insulina. Los médicos se refieren a esta condición como resistencia a la insulina, por lo que el cuerpo producirá más y más insulina; pero como los tejidos no responden a ella, el organismo no es capaz de usar el azúcar apropiadamente, provocando un aumento de peso sin ninguna razón aparente que el simple hecho de comer CUALQUIER COSA.

Supe de mi enfermedad a los 22 años, hace 3 años atrás. A los 19 años, siendo toda mi vida normal, regresé a Chile, después de un tiempo en Estados Unidos, con 20 kilos de más, gracias a la comida gringa y al no saber que tenía SOP, enfermedad que se empieza a desarrollar a los 18 años, edad clave para iniciar un tratamiento. Fue TERRIBLE, nunca me había sentido peor en mi vida, me sentí incluso discriminada por mi propia familia, porque no podía ser que “siendo tan bonita” me hubiese descuidado así. Yo pensaba: “si tampoco como tanto”, pero ¿ Cómo engordar de aire ? Así que obviamente además de fea, me sentí terriblemente culpable.

Entré a la universidad y bajé unos cuantos kilos de puro estresada, pero el recuerdo de mis amigos y de mi familia siempre era el de antes de irme, de la niña con cara linda y cuerpo esbelto, y no de la rellenita simpática. No le puse mayor atención, hasta que algo raro empezó a pasar en mi cuerpo. Mi piel cambió, mi menstruación empezó a tener problemas y aunque no comiera en días, no podía bajar ni un gramo. Ahí fue cuando descubrí el SOP y todas sus consecuencias y problemas. Exactamente lo mismo pasó con mi hermana gemela. Ella subió mucho de peso al cumplir 20 años, nadie entendía por qué, si no viajo a ninguna parte y seguía comiendo lo mismo de siempre.
Lamentablemente, hice (hicimos) lo peor que puede hacer un paciente, no informarse. El SOP generalmente está vinculado a la infertilidad femenina, y como yo no pretendía tener familia en esa época, no pregunté ni me informé más allá. Cometí el grave error de no ser constante con los remedios ni con las visitas al médico, mi carrera era lo más importante y los efectos colaterales del GRAFORNIL (metformina, vital para la RI y para tener un peso normal) eran horribles. Dolores de cabeza, indigestión y vómitos hicieron que lo dejara en menos de una semana, no considerando la opción de tomarlos de nuevo, !en mi vida!

Tengo una amiga, la Ale. Ella tiene el mismo problema que yo (cosa que no sabía) y me llamó la atención que perdía y perdía peso, sintiéndose regio y que su animo andaba de maravillas. Obviamente le pregunté que estaba haciendo, y me contesto todo lo que les expliqué arriba, incluso me contó que ahora salió GRAFORNIL XR (metformina de larga duración, que generalmente reduce los efectos horribles de los primeros días). ¿Por qué no habré asumido esto antes? Ni yo me lo explico, quizás de dejada. No soy una persona constante, menos con los medicamentos, pero algo cambió en mi mente. Siempre me afecta mi “cambio de chip mental” para asumir cosas en mi vida y últimamente eso está dando resultado.

Llevo dos semanas en tratamiento, y me siento increíble!. Obviamente, igual tengo que tener cuidado con el azúcar y con lo que como, pero no he tenido ningún problema y creo que es una de las mejores cosas que me ha pasado en mi vida. Un kilo y medio menos (un gran logro para mi) y un ánimo excelente. Creo que ha empezado mi lucha contra mi descuidado destino, y espero que todo salga muy bien, hasta que me llegue a sentir tan bien conmigo misma, como en aquellos años de adolescencia.

Ahora quizás tengo una visión más amplia del sobrepeso, y no siempre es porque uno es una “glotona” o “marabunta”. La gula es un pecado capital, pero a veces uno sufre siendo inocente de las consecuencias del castigo divino.

¡A la hoguera!

Escrito el 21. Ago, 2006 por Fran en Uncategorized


Si, soy extremadamente pacata en algunos aspectos y aunque la gente a veces me lo haga notar, estoy orgullosa de ser así. No porque piense en tener una vida ordenada, en que prefiero ser indiferente a ser una desubicada, en que mis valores “victorianos” son mejores que las innovaciones como los “swingers”, y que como mamá, jamás me sentiría orgullosa de tener una hija como la Coté López (y JAMÁS ayudaría a fomentar su actividad “profesional”) tenga que ser una freak y una anticuada. Hasta yo me confundo y a veces pienso que o a mi me criaron en Marte o que el mundo esta “mal enfocado”.

Espero, y recalco, que viví una infancia feliz, y quizás un poco más larga que el común de los niños actuales. Fue duro ver que el mundo no era como yo creía, y fue aún más duro darme cuenta de que personas que tenían mi edad pre-adolescente, ya habían avanzado a ese mundo que yo prácticamente desconocía. Mi mamá siempre me decía: cada cosa a su tiempo, y más de alguna vez hice algún berrinche porque me decía NO en forma rotunda y sin ninguna explicación aparente. El fin de semana pasado, le di las gracias por eso cuando la visité en La Serena, porque si no fuera por sus cuidados y precauciones, no me hubiese ahorrado las miles de trancas, malos ratos y el hecho de enterarme que vivimos en un mundo macabro, bastante años más tarde que la mayoría de mis pares.

Y no está ni en la tele, ni en los amigos, ni en el colegio, ni en nada de eso…está en la familia. Mi hermana Isadora tiene 15 años, y es exactamente como yo y mi hermana gemela éramos a su edad…disfrutando de lo simple, jugando como niña, compartiendo con la familia como lo más importante y siendo auténtica, sin seguir las modas estúpidas o los “sabios” consejos de las más “modernas” del curso.

¿Quien no quiere verdadero amor en su vida?¿Quien no quiere tener una familia hermosa con quien pueda conversar y reír en cada momento?¿Quien no quiere tranquilidad y paz con uno y con el resto que te rodea?. El dárselas de “mujer/hombre modern@” y “sin complejos sociales” es solo una excusa de la enorme carencia de afecto que se viven en estos tiempos, el no tener objetivos claros en la vida y pensar que el alcanzar metas se hace a punta y codo de porrazos prevenibles que solo provocan daño a uno mismo y a mucha gente que te rodea. Mujeres como Samantha en Sex and the City son modelos de lo que provoca la “falta de infancia feliz” en la vida de una mujer. O acaso ¿les gustaría que su estabilidad amorosa se viera amenazada por mujeres sin criterio que por carencias y por trancas enormes de juventud son capaces de destruir todo a su paso con tal de ser “importantes” para alguien?. Mis valores no tienen nada que ver con las aspiraciones de “mujer moderna” en el sentido profesional o de igualdad hombre/mujer, pero si tienen relación que uno tiene que vivir su vida tratando de no “cagarse” a nadie; si para que estamos con cosas, por lo general las personas antes de actuar saben, por lo menos en forma figurada, las consecuencias de sus actos, eso es parte del silogismo del libre albedrío.

No soy de la idea de volver a las raíces de la inquisición, pero creo que hay valores que son intransables. Obviamente en agradecimiento de la hermosa vida que tengo y porque trato de entender por qué gente que puede tener una vida mejor, no la tiene, me he trasformado en una persona sumamente tolerante y puedo entender muchos puntos de vista en esta materia, pero lo que yo espero de mi vida y de mi futura familia es algo bastante parecido a lo que yo he vivido, y lo que mi propia familia me ha dado: ALGO NORMAL…si hasta tengo cara de haber nacido en los 50’, donde quizás todo aparentaba ser más puro y más simple. Maldita evolución que hace que las cosas verdaderamente valiosas se destruyan con los años.